jueves, 27 de agosto de 2015

Amor por épocas

Llego a un café y me siento en una mesa, es decir, en una de las sillas que se encuentran al lado de esta.  Enfrente mio, en otra mesa,  2 mujeres tienen abiertos unos libros y discuten sobre literatura y un grupo de lectura del que, al parecer, hacen parte.  Comienzan a hablar sobre el personaje de una novela africana y las decisiones que esta tomo en el relato, como si fuera una vieja amiga de ambas. 

En la mesa de atrás dos hombres hablan sobre Hamlet, y lanzan opniniones sobre su escritura.  Dejo de ponerles atención, porque no he leído a Shakespeare, imagino que algún día lo leeré.  El otro día, en un libro acerca de narrativa, leí un ejemplo que trataba una escena de su obra,  y me pareció increíble la manera en cómo en tan solo un par de párrafos, logra crear mucha tensión.

A mi derecha, una mujer alta vestida completamente de negro y zapatos de tacón rojos, pide un café y se sienta a leer un libro.  Pienso abordarla para tomarle una foto de su lectura urbana, pero como no quiero tomar ninguna foto de ese blog de forma apresurada, decido que me acercaré a  ella, si aun continúa leyendo cuando yo me vaya a ir del lugar.  Al rato de unos 20 minutos se va.

Una tercera mujer llegó a saludar al par de amigas con la novela africana, quienes ya no estaban hablando sobre nada relacionado con literatura, sino sobre relaciones sentimentales.  A veces decían algo y todas reían, y en ocasiones después del comentario de alguna, se quedaban calladas como si hubieran recordado algo que las llenaba de nostalgia.

De un momento a otro una dijo: "Es que cuando uno es adolescente ama de una manera y cuando es adulto ama de otra, y yo a estas alturas (le faltó concluir el cliché, con las palabras "del partido") no quiero nada de drama".

Esa frase me quedo sonando.  Es evidente que uno aborda las relaciones de forma diferente a medida que pasa por diferentes etapas de la vida, pero  ¿el amor o amar, cambia? 

Sus amigas no le respondieron nada; tal vez es un tema recurrente para la otra, y están cansadas de escuchar siempre lo mismo.  

De pronto eso es lo complicado del amor, que es un sentimiento que siempre se transforma, nunca es igual, y por eso nos raya tanto la cabeza. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Opinión

Ayer en una conversación, alguien tocó el tema de la importancia de ser auténtico.  El tema se fue desenredando y en un momento, como por arte de magia, resultamos hablando sobre las opiniones. Alguien entonces dijo que opinar no sirve para un carajo, pues siempre que lanzamos una opinión, no queremos actuar ni experimentar las  situaciones, sino que botamos ideas, descabelladas o no, desde esa comoda trinchera que llamamos opinión.

Entonces parece ser que la opinión no es otra cosa que el acto de juzgar disfrazado.  Yo me pregunte  mentalmente y luego les lancé la siguiente pregunta ¿Y entonces las columnas de opinión qué? una persona contesto "Las columnas de opinión no sirven para nada".  Según ella, lo único que hacen los columnistas de opinión es descargar toa la bilis en sus palabras, pero que de constructivas tienen muy poco.  No sé quizas esa sea la razón de ser de ese tipo de escrito  ¿no? armar tierrero y ya.  Tal vez por eso es que la gente deja despilfarra tanto odio en los comentarios de las noticias y foros virtuales.

La verdad es algo muy jodido, porque uno se la pasa opinando a todo momento.  Tal vez por eso es que  que las historias captan mucho mejor la atención de las personas, porque al momento de enfrentarnos ante una narración, cada quien la interpreta como mejor le parezca y tendrá un mayor o menor significado, dependiendo de la forma en que se conecte cada individuo con la historia.  De todos modos no deja de ser un tema  raro, porque, por ejemplo,  esto que acabo de escribir no deja de ser una opinión, ¿cierto?. 

martes, 25 de agosto de 2015

Borracho y endeudado

En una entrada de hace bastante tiempo, escribí sobre los Doppelgänger, esos personajes que se supone son el doble malvado de una persona.  El que yo creía tener corresponde a alguien que vive en Argentina, y del que todavía me llegan facturas donde le cobran la televisión por cable, al parecer mi doble nunca paga a tiempo o siempre le está debiendo dinero a esa compañía.



Ahora parece que uno puede llegar a tener más de un doble.  En estos días me están llegando correos de una empresa de Licores, la que al parecer (no he entrado a mirar su página) realiza envíos de trago a domicilio.  Primero me llego un E-mail donde me daban la bienvenida, y me indicaban que ahora como cliente registrado puedo acceder a sus servicios: "Carrito Permanente de compra, un libro de direcciones para que el trago llegue a más de una dirección si así lo deseo; un historial de pedidos, y un espacio de opinión; me imagino que será un foro para hablar sobre tragos y también para que las personas no se sientan como borrachos y puedan hablar libremente acerca de su particularpreferencia por las bebidas alcohólicas.


Luego de un par de horas me llego otro correo donde me confirmaron la recepción del  pedido.  Al parecer, la cantidad de trago inicial no fue suficiente para él y hoy, a las 10 de la mañana, mí doble, que se encuentra en Alicante España, nuevamente realizó un pedido.  Después, en otro correo, me indicaron que una empresa de envíos recogió el pedido en las instalaciones de la empresa y que llegará dentro del tiempo estimado a mi casa allá en España. 

Claramente existe una diferencia entre mis dobles: uno paga y el otro no; pero la verdad cada vez  que me llega el extracto de la tarjeta de crédito a final de mes,  me da miedo abrir el sobre, pues creo que me  voy a encontrar con una transacción que mi yo colombiano nunca ha realizado. Nunca pensé en endeudarme y mucho menos convertirme en un borracho, pero ya ven, la vida, como siempre, le bota a uno cualquier cosa. 

lunes, 24 de agosto de 2015

Café y pastel

El domingo pasado después de almuerzo me tomé un café en Juan Valdez.  A veces, mientras espero  el pedido , me pongo a  hojear las facturas que dejan en la barra.  

Recuerdo que hace mucho tiempo compré un libro con ejercicios de escritura creativa y uno de estos consistía en ir a un supermercado a mirar que productos echaban las personas en sus carritos de mercado y, de acuerdo a estos, uno tenía que elaborar un perfil de la persona, e imaginarse como era su vida.

Este fin de semana me acordé de eso, y por eso decidí agarrar una factura. La que cogí, la había dejado un señor que debe estar rondando los 50 años de edad.  El señor a eso de las 2 de la tarde, compró un pastel de pollo y un café late.

Para mí no deja de ser una elección extraña.  Hace mucho que no como pastel de pollo, y si me imagino que me voy a comer uno, no sé porque pienso que un jugo de mora es la bebida más apropiada para acompañarlo.  

Caigo en cuenta que nada está bien o mal y que todo depende exclusivamente del punto de vista de cada uno.  De pronto a ese señor se le hace completamente raro que yo acompañe mi capuccino con una porción de torta de zanahoria; en últimas llego a la conclusión de siempre, cada uno hace y actúa en la vida como se le de la regalada gana.

Tal vez el señor no estaba tomándose el típico café después de almuerzo, sino que ese combo era su almuerzo y ya.  También es posible que ese día su esposa lo dejó y se fue con otro.  El señor se despertó y se encontró sólo en la cama.  Cuando se levantó vio una nota en su mesa de noche escrita a mano y de afán por su esposa; que quién sabe si dentro de poco se convertirá en su ex-esposa.  En esta le decía:

"Paco, por favor no me busques.  Me fui a vivir con Santiago y no quiero volver a saber nada de ti.  Lo nuestro fue bueno hasta que tu decidiste intentar eso con lo que nunca estuve de acuerdo"  

¿Qué fue eso que hizo Paco, que nunca la convenció ? definitivamente un tema que da para escribir otro post.

Paco entonces rompió en llanto (expresión graciosa esta) y se quedó toda la mañana en la cama pensando que era lo que había hecho mal.  Su estomago le pedía a gritos (gruñidos estomacales) que por favor comiera algo. Él, a manera de auto-regaño decidió no comer nada.  

A la 1:30 p.m decidió salir a comer algo.  Se vistió sin bañarse y se puso la chaqueta gris que afortunadamente tenía capucha, ya que mientras caminó hacia el café, una lluvía que a cada minuto aumentaba en intensidad lo acompaño.  Al llegar al lugar y para hundirse más en su nostalgia y los recuerdos de su ex-esposa decidió comprar la combinación que tanto le gusta a ella: Café late con pastel de pollo.

domingo, 23 de agosto de 2015

Amada mía

La semana pasada salí de afán de mí casa, y se me olvido llevarme el MP3.  Ese día me subí a un taxi que tenía sintonizada una emisora de música romántica.  Por un momento le puse atención a la letra de la canción que sonaba. Esta decía lo siguiente:

"Amada mía, te quiero tanto que sin ti ya no podría
sin tu presencia soportar un solo día"

Después de ese par de frases, el cantante (Sandro), se calla y luego a manera de quejido concluye:

"Porque te quiero, porque me muero si tú me faltas..."

Pienso que esas relaciones enfermizas donde una persona no se puede despegar de la otra nunca terminan bien.  Esa dependencia  no trae nada bueno, sino pura amargura a la persona que, supuestamente, no puede vivir sin la otra.  En parte creo que todo radica en ese sentido de posesión que inconscientemente reclamamos cuando estamos con alguien (MI pareja, MI novia, MI esposa, etc) pues de una u otra forma tratamos de aniquilar la individualidad de la otra persona.

Pero bueno,  ¿Qué se yo o alguien del amor?  Ese también es otro gran problema, creemos tener fogonazos de conocimiento sobre ese sentimiento, que a la larga es tan desconocido y nos raya la cabeza tanto como la muerte.

"I don't care what you think
Unless it is about me
It is now my duty to completely drain you"
- Drain You -

jueves, 20 de agosto de 2015

Orden

Martes. Mientras espero una reunión, quemo tiempo en un café.  Pido un capuccino y una galleta.  Me siento, saco un libro y me pongo a leer.  Después de unos minutos llegan un hombre y una mujer.  Levanto la mirada y ella, que lleva puesto un pantalón y chaqueta negros, y una camisa roja de rayas blancas horizontales o blanca de rayas rojas, que más da, y unas baletas blancas, me parece  terriblemente linda. 

Me recuerda a Margarita, con quien salí un par de veces hace mucho tiempo y, que en ese entonces, me gustaba mucho.  La mujer tiene el pelo negro un poco más arriba de los hombros, una nariz perfecta y piel blanca que combina a la perfección con su pelo negro.

Ella y su amigo se sientan en la mesa de enfrente, y comienzan a hablar.  Nuevamente levanto la mirada  y después de un par de segundos me sostiene la mirada con cara de "¿Se le perdió algo amigo?"  

La miro por un segundo más e intento hacerme el pendejo y disimular,  ¿Qué? nada, era obvio que la estaba mirando.

Decido patearme toda suconversación:

"El man de la mesa de enfrente está muy bueno" le dice a su amigo. 

No, eso me lo imaginé.  Lo que realmente dijo fue "La profesora le dijo a mi primito, 'Juan Sebastián póngale orden a su vida y de paso a su cuaderno  ¿Qué tal esa vieja?'  Hizo una pausa y miró al hombre como esperando a que  interviniera, este no dijo nada.  Ella concluyó diciendo lo siguiente:

"La chimba, a mi nadie me puede decir que le ponga orden a mi vida"

Después de que termino esa frase, no le puse más atención a su conversación, pero si apoyé totalmente su conclusión.   ¿Que carajos es orden?  ¿Que diablos significa tener una vida ordenada? el orden al igual que  lo "normal", es algo completamente subjetivo, que depende enteramente del puto de vista de cada persona pero, como siempre ocurre, muchas veces nos la pasamos etiquetando las cosas o situaciones como buenas o malass; nada que podemos superar esa dicotomía tan destructiva.  

martes, 18 de agosto de 2015

Estar bien

Por defecto estamos "bien". Creo que afirmar eso es bueno pues  aunque, en ocasiones, nos sintamos realmente mal, tomar esa actitud nos ayuda a mirar los problemas desde otro punto de vista.

Por otro lado, están aquellos que siempre juegan al mártir y apenas se les pregunta como estan, sueltan frases  como si estuvieran a punto de recibir un latigazo: "No tan bien como usted, pero ahí vamos. 

Creo yo que algo que nos haría la vida más llevadera sería aceptar cuando nos sentimos mal, cuando sentimos que el mundo o la vida se mueve a una velocidad muy diferente a la nuestra o incluso van en contravía.  Evidenciar nuestra vulnerabilidad es el punto de partida para poder establecer conexiones realmente humanas.

Ayer hable con una persona y esta no me dijo que estaba mal, pero si admitió que estaba en una montaña rusa emocional.  A la larga creo que todos tenemos episodios de bipolaridad y muchas veces nos sentimos así, pero nos aterra admitirlo porque estar tristes no es una opción, y siempre debemos mostrar nuestra mejor sonrisa en redes sociales.  De ahí esos estados de "Soy muy feliz" estoy demasiado feliz" o "soy putamente feliz".

Creo que  no estar bien también es una opción que no tiene nada de malo.