Mostrando entradas con la etiqueta Cosa Nº 610. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosa Nº 610. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de marzo de 2015

Almuerzo en la cripta

El otro día me estaba tomando un café y en la mesa de enfrente se encontraba  un argentino y otro hombre.  Justo al frente del sitio donde nos encontrábamos hay una iglesia, la cual cuenta con varias restaurantes a su alrededor.

De repente el argentino le dijo al otro hombre "Yo no sé cómo la gente puede almorzar tranquila con ese cartel al lado".  Después de un rato y para que no se dieran cuenta que estaba espiando su conversación, me voltee disimuladamente y busqué con la mirada el cartel al que había hecho referencia el hombre.  Era uno que decía "CRIPTA".  Justo después de que lo había ubicado y estaba dando nuevamente media vuelta, el hombre dijo para concluir su punto "Yo no me siento ahí ni a bala"

 Me pareció una postura un poco exagerada, pues las mesas del restaurante no están adentro de la cripta, además como no vemos a los muertos (su esencia etérea, si es que existe)  ¿cómo saber si no nos acompañan todos los días, incluso en nuestros rituales más íntimos?

Más bien pienso que las criptas no deberían existir.  Nunca le he encontrado mucho sentido eso de ir a rezarle a unos huesos y polvo, pero no soy nadie para ir en contra de una tradición milenaria, y mucho menos para juzgar las creencias y gustos de otras personas.

Por otro lado, yo si he comido en ese restaurante, y nunca me había fijado en el cartel.  La próxima vez que lo haga estaré más alerta para ver si detecto algo paranormal, bien sea en mi plato o en el ambiente.




viernes, 27 de marzo de 2015

Para Viejitos


Ayer mientras esperaba a un amigo, me dediqué a perfeccionar el arte de escuchar conversaciones ajenas. En la mesa de atrás, un hombre y dos mujeres hablaban sobre música electrónica con una propiedad impresionante. El hombre con gafas negras y cachucha al estilo "tres pisos" les decía algo como: "y es que a uno no le dan la libertad de crear, quieren que uno solo haga música que vende". Me pareció que estaba exagerando, quizás para sonar interesante, pero es solo mi humilde apreciación que, como a veces ocurre, cae en una actitud juzgadora; además no me gusta y no sé nada sobre ese tipo de música como para reforzar mi primitivo punto de vista al respecto.

Un par de mesas a mí izquierda, se encontraban dos amigos charlando sobre fiestas, rumba y destinos en los cuales se pueda experimentar dicho ambiente. En un momento de su conversación, uno le dijo al otro "Santa Marta es un lugar sólo para viejitos que quieren ir a relajarse".

Me quedó sonando la frase porque el año pasado fui dos veces a Santa Marta ¿Me hace eso viejo? ¿Me hace viejo no querer descerebrarme a punta de trago? De pronto si, pero ¿Y es qué uno no puede envejecer?

En la universidad recuerdo que me ponía de mal genio o me sentía mal, si el viernes o sábado no hacía nada, que por lo general era irme a tomar algo. En un principio era dejar que el cerebro nadara en alcohol, pero el nivel de consumo se fue reduciendo considerablemente, hasta el punto en que tomarme más de tres cervezas me parece una exageración, y experimentar guayabo al día siguiente me aburre por completo.

En fin, creo que el significado que encierra la palabra viejo, es muy amplio como para simplemente ceñirlo a un déficit de planes de rumba y/o perdición.