martes, 11 de junio de 2013

Se me olvido el título

Tengo que ponerme a hacer otras cosas, pero me entraron las ganas de escribir, y como dicen por ahí, "Coca Cola mata tinto". En estos días he pensado en esos casos que he escuchado sobre personas las cuales de un momento a otro pierden la memoria; esos que de repente, en un instante que dura un segundo, no saben ni como se llaman, ni que hacen, ni nada de nada; que susto tan berraco que a uno le pase eso,  ¿no?

Casi siempre pienso eso cuando voy a ingresar una clave en el computador, bien sea la de inicio del mismo, la de un correo, red social, etc. Imagino que no la voy a recordar y que mi mente va a quedar en blanco, sin muestras de "dar tono", pensamiento que es  reforzado cuando meto mal el dedo en el teclado y me equivoco en la combinación de letras y números, y sale uno de esos mensajes de "combinación de nombre de usuario/correo electrónico y contraseña errónea."


Esa borrada de memoria de un momento a otro, se la achacaríamos al destino o al famosísimo "porque las cosas pasan por algo"; aceptémoslo, somos felices diciéndonos mentalmente esa frase tipo "pañito de agua tibia" , cuando algo no sale como queremos. Como dice Juan José Millás es obvio que las cosas pasan por algo, pero algo que uno hizo o dejo de hacer.

De pronto lo único bueno de no saber quién es usted en este mundo, es empezar de cero; liberarse de un montón de patrones de conducta y paradigmas que tenemos enterrados en lo más profundo de nuestra consciencia. 

Se me olvido el título de este post, lo que puede ser uno de los primeros síntomas de perdida de la memoria.