viernes, 18 de junio de 2021

Sirena

Cuando llamo a un negocio de sushi que queda cerca de mi casa, la mayoría de las veces contesta una mujer. Siempre Me cautiva su voz, y la escuchó con cuidado mientras toma mi pedido.

Su tono y timbre, son una mezcla de ternura y sensualidad que, aunque suene raro, me atraen. Trato de imaginar cómo será, todo un despropósito, en fin.

Hoy, después de varias semanas volví a llamar, y su voz surtió el mismo efecto. A veces me dan ganas de preguntarle cualquier cosa, qué platos me recomienda, los diferentes tipos de sushi, etc. solo por prolongar un poco la llamada, pero nunca lo hago.

Apenas cuelgo el encantamiento cesa de inmediato.

Leo por encima del tema. Cuentan que en tiempos antiguos a los marineros les daba miedo aventurarse en aguas desconocidas, pues corrían peligro de encontrarse con sirenas, que los atraían usando sus atractivas y sensuales voces. Por medio de ellas lograban que estos se echaran al agua como si nada, para morir en el mar.

Parece que esa atracción que se siente por una voz, tiene que ver con el cerebro y las conclusiones que este saca según su frecuencia: Cuanto más alta sea la de las mujeres, sin llegar a pasarse de chillona, y más baja la de los hombres, las voces funcionan mejor si de atraer a alguien se trata.

¿Será posible que esa mujer provenga del linaje de las sirenas?